Relación de artículos y noticias |
Se acabó el made in China de los bazares, el de las fábricas con mano de obra barata. Los salarios no han dejado de crecer, encareciendo la producción en el país asiático, de la que se nutren empresas occidentales. Ha germinado una clase social media con capacidad adquisitiva sobre la que el Gobierno quiere hacer pivotar la transformación de la economía. China ya ha iniciado una nueva revolución tecnológica.
En vísperas de la mejor época de negocio del año, la industria se aprieta el cinturón. Los mayores operadores adelantan una recta final del año de márgenes a la baja por la escalada de costes de aprovisionamiento y logística, y por las decisiones tomadas para evitar el colapso de los puertos (cambio del barco por el avión); y asegurar que no va a faltar producto en sus tiendas físicas y online.
El potente sector primario de A Mariña (pesca, ganadería, agricultura y silvicultura), junto a una economía cada vez más centrada en el sector turístico, no ocultan que la industria, salvo contadas excepciones, inició hace un par de décadas un declive que ha llevado a la desaparición de destacadas empresas de A Mariña. La amenaza de cierre de Vestas y de la factoría de aluminio de Alcoa San Cibrao son la más realista evidencia de ello.
La importancia que tiene el precio del CO2 en el precio de la electricidad está buscada y promovida por las instituciones. El hecho de que el precio del CO2 se traslade al de la electricidad cumple dos funciones muy importantes en el ámbito de la transición energética: hacer más rentables las fuentes de generación eléctrica bajas en CO2 (como las renovables) y dar una señal de reducción de la demanda eléctrica en tanto todavía esté basada en fuentes fósiles como el gas natural.
La aparente fortaleza de las exportaciones gallegas respecto a las españolas puede convertirse en un gigante con pies de barro si no se trata de fomentar la diversificación sectorial. De los tres principales sectores exportadores, los dos más importantes - la automoción y el textil, que suponen aproximadamente la mitad de las exportaciones- se caracterizan por un alto grado de concentración en ciertos conglomerados empresariales concretos, es decir, Citröen e Inditex. El sector alimentario, es, por el contrario, más diversificado, tanto en bienes como en empresas.
Empresas, centros de investigación y universidades de tres sectores económicos de la comunidad han unido fuerzas para ser más competitivos: la industria del deporte, la economía circular y la biomasa; los tres han conseguido una ayuda de la Xunta para desarrollar su proyecto, a través de la convocatoria de clústeres emergentes, dotada con 260.000 euros
Estados Unidos empieza a dejar de ser un dolor de cabeza para las exportaciones gallegas, en especial para las de la industria alimentaria. Hasta hace unos pocos meses, cuando una botella de vino albariño o una garrafa de aceite entraba en un hogar estadounidense, lo hacía con un sobreprecio geopolítico que lastraba la competitividad de las empresas exportadoras.
Ni hay café para todos ni España tiene interés por seguir subvencionando empresas improductivas y renqueantes. Aunque el Gobierno se resiste a expresarlo de forma explícita, admite entre dientes que la pandemia exigirá una purga en el tejido productivo. Poner el contador a cero y empezar desde la base a reconstruir la economía alrededor de dos columnas vertebrales: la digitalización y la descarbonización.
Gurú tecnológico, filántropo y, ahora, también agricultor. Bill Gates, el fundador de Microsoft, ya es el mayor propietario de tierras de cultivo de todo Estados Unidos. De hecho, posee más de 105.000 hectáreas de terreno, superficie similar a la que registran en conjunto los ayuntamientos de A Fonsagrada, Vilalba y Lugo, los tres más extensos de Galicia.
Aunque los problemas asociados a la situación periférica de Galicia han perdido peso en las decisiones de inversión, empiezan a cobrar más relevancia los problemas de ineficiencia empresarial que arrastra la comunidad y la incapacidad de la región para retener el talento, fuente de dinamismo económico.
Eu nunca cheguei a crer no marxismo, pero porque tomei moitos cafés co meu mestre compostelán Carlos Otero. A tese de Carlos Otero, que explicaba tanto na linguaxe académica (A influencia da economía no dereito, 1966) como nas súas conversas de café, era ben sinxela: os procesos sociais son complexos, e polo tanto unhas veces é un fenómeno de natureza económica o que condiciona ás institucións políticas e xurídicas (simplificando, a superestrutura marxista); pero tamén as institucións políticas e xurídicas, moitas veces froito da interacción social ao longo do tempo, xeran resultados económicos dive